Afantasía y autismo, TDAH, depresión: lo que muestra la investigación
¿Está relacionada la afantasía con el autismo, el TDAH o la inteligencia? Lo que muestran los estudios, lo que sigue abierto y lo que no se puede concluir de un resultado de test.
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Índice
En resumen: sobre los rasgos autistas hay resultados en ambos sentidos, y de ellos no se puede derivar un diagnóstico. Sobre el TDAH hemos encontrado un único estudio revisado por pares, y se refiere a la afantasía adquirida. No hay pruebas sólidas de una diferencia de inteligencia. Con la depresión el panorama es más complejo: una imaginación débil puede aparecer en el marco de una depresión, pero no hay pruebas de que la afantasía de toda la vida aumente el riesgo de depresión. Para el autismo, el TDAH y la inteligencia, esta página cita los estudios en cada sección.
- Autismo
- Resultados mixtos
- puntuaciones de cuestionario más altas en algunos grupos, afantasía visual no más frecuente en un estudio con diagnósticos
- TDAH
- Un estudio
- sobre afantasía adquirida, con un cuestionario de cribado
- Inteligencia
- Sin pruebas sólidas
- ni de más ni de menos; una comparación de CI en grupos pequeños
- Depresión con afantasía congénita
- Sin pruebas
- sin evidencia sólida de mayor riesgo
Correlación ≠ causalidad
La afantasía no es un signo de autismo, TDAH o depresión, ni una medida de la inteligencia. Los estudios comparan grupos; no dicen nada sobre una persona concreta. Un autotest de imaginación no es un diagnóstico.
Afantasía y autismo
Resultados mixtosNo, la afantasía no es un signo de autismo. En grupos de voluntarios, las personas con afantasía tuvieron de media puntuaciones algo más altas en un cuestionario de autismo (Dance et al. 2021); entre personas con diagnóstico de autismo, la afantasía visual no fue más frecuente en otro estudio (Arnold et al. 2026). De un test de imaginación no se puede derivar ningún diagnóstico.
Lo que apunta a una relación
Dance et al. (2021) compararon a 118 personas con afantasía con 118 controles. En el cociente del espectro autista (AQ), calculado sin la pregunta sobre imágenes mentales, el grupo con afantasía obtuvo de media 23,84 puntos y el grupo control 20,51 (tamaño del efecto d = 0,45). La diferencia apareció solo en imaginación y habilidades sociales, no en comunicación, atención al detalle ni cambio de atención. El grupo con afantasía estaba formado por voluntarios, y los autores señalan que de ello no se puede concluir nada sobre diagnósticos clínicos de autismo.
Milton et al. (2021) encontraron un panorama parecido en grupos pequeños: de media 22,04 puntos con afantasía, 14,20 con imaginación típica y 17,92 con hiperfantasía (24, 20 y 25 personas).
También se ha estudiado el sentido inverso: en una encuesta en línea a 121 adultos, los participantes autistas refirieron de media imágenes mentales menos vívidas que los no autistas (d = −0,44), y una proporción mayor de ellos se situó en el umbral de la afantasía o por debajo (King, Buxton & Tyndall 2024). Personas diagnosticadas y personas que se identificaban a sí mismas como autistas formaban allí un solo grupo. Otra encuesta encontró una relación débil entre los rasgos autistas y la viveza de las imágenes mentales (r = −0,20; Taylor et al. 2026).
Lo que habla en contra
A lo largo de varias encuestas, Bouyer et al. (2025) solo encontraron en la mayor (308 personas) una relación débil que no dependía de la escala «imaginación» del cuestionario. Los autores advierten de un razonamiento circular, porque el propio AQ pregunta por la imaginación. Entre 327 personas con diagnóstico de autismo (según su propia declaración), la afantasía visual no fue más frecuente que en un grupo de comparación; sus imágenes mentales eran en conjunto algo menos nítidas, y solo fue más frecuente la falta de imaginación del olfato y del gusto (Arnold et al. 2026).
Lo que no está demostrado
No se sabe con qué frecuencia hay diagnósticos de autismo entre las personas con afantasía en la población, y tampoco está demostrada una causa en un sentido u otro. Monzel et al. (2023) recogen como valoración que la mayoría de las personas con afantasía no son autistas; no lo contaron.
Fuentes de esta sección: Dance, C. J., Jaquiery, M., Eagleman, D. M., Porteous, D., Zeman, A. & Simner, J. (2021). What is the relationship between Aphantasia, Synaesthesia and Autism? Consciousness and Cognition, 89, 103087. doi:10.1016/j.concog.2021.103087 — Milton, F., Fulford, J., Dance, C. et al. (2021). Behavioral and Neural Signatures of Visual Imagery Vividness Extremes: Aphantasia versus Hyperphantasia. Cerebral Cortex Communications, 2(2), tgab035. doi:10.1093/texcom/tgab035 — King, R., Buxton, H. & Tyndall, I. (2024). Aphantasia and autism: An investigation of mental imagery vividness. Consciousness and Cognition, 125, 103749. doi:10.1016/j.concog.2024.103749 — Taylor et al. (2026). Exploring the association between mental imagery, sensory sensitivity, and autistic traits. Scientific Reports, 16. doi:10.1038/s41598-026-38574-9 — Bouyer, L. N., Pellicano, E., Saurels, B. W., Schwarzkopf, D. S. & Arnold, D. H. (2025). The vividness of visualisations and autistic trait expression are not strongly associated. Consciousness and Cognition, 129, 103821. doi:10.1016/j.concog.2025.103821 — Arnold et al. (2026). Autism and Aphantasia. Consciousness and Cognition, 143, 104085. doi:10.1016/j.concog.2026.104085 — Monzel, Dance, Azañón & Simner (2023). Aphantasia within the framework of neurodivergence: Some preliminary data and the curse of the confidence gap. Consciousness and Cognition, 115, 103567. doi:10.1016/j.concog.2023.103567
Afantasía y TDAH
Un estudioNo está aclarado: solo hemos encontrado un estudio revisado por pares, y se refiere a la afantasía adquirida y se basa en un cuestionario de cribado en lugar de diagnósticos (Gao, Nagai & Silvanto 2025).
Fuente de esta sección: Gao, Nagai & Silvanto (2025). Autonomic, neurodevelopmental, and early adversity correlates of acquired aphantasia. Neuropsychologia, 219, 109272. doi:10.1016/j.neuropsychologia.2025.109272
Afantasía e inteligencia
Sin pruebasNo hay pruebas sólidas de ello, ni de una inteligencia mayor ni de una menor. La única comparación de CI que hemos encontrado procede de grupos pequeños, y los autores mencionan allí la diferencia entre las limitaciones de su estudio, no como un hallazgo sobre la inteligencia (Milton et al. 2021). Un test de imaginación no mide la inteligencia.
Milton et al. (2021) midieron un CI medio de unos 115 en 24 personas con afantasía, de 110 en 20 personas con imaginación típica y de 106 en 25 con hiperfantasía. La diferencia entre afantasía e hiperfantasía fue estadísticamente significativa. Los autores la consideran una complicación para interpretar sus demás resultados; los grupos eran pequeños y en parte formados por voluntarios.
Otro estudio igualó desde el principio sus dos grupos por edad y CI. En tareas que requieren imaginación solo se diferenciaron en el tiempo de reacción, no en la precisión (Pounder et al. 2022; 20 personas por grupo).
En una muestra de la población general, la viveza de la imaginación no guardó relación con las notas escolares tras la corrección por comparaciones múltiples (Monzel et al. 2023; 115 personas, 9 asignaturas, 5 cursos). En la memoria de trabajo los resultados se contradicen: la misma capacidad en un trabajo (Keogh, Wicken & Pearson 2021), peor rendimiento de memoria en otro (Monzel, Vetterlein & Reuter 2022).
En una gran encuesta, el 67 % de los participantes con afantasía y el 68 % de los participantes con hiperfantasía tenían un título universitario o más de 15 años de formación, frente al 51 % del grupo control (Zeman et al. 2020). Eso muestra quién se presenta a un estudio así y no es una medida de la inteligencia.
No está demostrada una diferencia de CI en una muestra de la población, ni existe una comparación de notas escolares o universitarias entre personas con y sin afantasía.
Aprender, universidad, trabajo: lo que muestran los estudios
Fuentes de esta sección: Milton, F., Fulford, J., Dance, C. et al. (2021). Behavioral and Neural Signatures of Visual Imagery Vividness Extremes: Aphantasia versus Hyperphantasia. Cerebral Cortex Communications, 2(2), tgab035. doi:10.1093/texcom/tgab035 — Pounder et al. (2022). Only minimal differences between individuals with congenital aphantasia and those with typical imagery on neuropsychological tasks that involve imagery. Cortex, 148. doi:10.1016/j.cortex.2021.12.010 — Monzel, Dance, Azañón & Simner (2023). Aphantasia within the framework of neurodivergence: Some preliminary data and the curse of the confidence gap. Consciousness and Cognition, 115, 103567. doi:10.1016/j.concog.2023.103567 — Keogh, Wicken & Pearson (2021). Visual working memory in aphantasia: Retained accuracy and capacity with a different strategy. Cortex, 143. doi:10.1016/j.cortex.2021.07.012 — Monzel, Vetterlein & Reuter (2022). Memory deficits in aphantasics are not restricted to autobiographical memory. Journal of Neuropsychology, 16. doi:10.1111/jnp.12265 — Zeman, A., Milton, F., Della Sala, S. et al. (2020). Phantasia – The psychological significance of lifelong visual imagery vividness extremes. Cortex, 130, 426–440. doi:10.1016/j.cortex.2020.04.003
Afantasía y depresión
En la depresión hay que distinguir dos constelaciones:
- Afantasía congénita + depresiónNo hay evidencia sólida de que la afantasía de por vida (congénita) aumente el riesgo de depresión. Quienes nunca han tenido imágenes mentales no parecen ser más propensos a la depresión por esa razón.
- Afantasía adquirida repentinamente en el contexto de una depresiónEsto es significativo a nivel neurológico y psiquiátrico. Los episodios depresivos graves pueden reducir temporalmente la viveza de las imágenes — a menudo acompañados de anhedonia, problemas de concentración y regulación afectiva reducida. Aquí es importante la evaluación médica.
Algunos métodos terapéuticos trabajan mucho con imágenes mentales, por ejemplo el imagery rescripting. Quien no puede generar imágenes mentales puede comentarlo con su terapeuta.
Afantasía y SDAM (memoria autobiográfica)
Solapamiento notableLa afantasía muy marcada correlaciona con el Severely Deficient Autobiographical Memory (SDAM): la tendencia a recordar la propia vida de forma factual en lugar de escénica.
No todas las personas con afantasía tienen SDAM, y no todas las personas con SDAM tienen afantasía, pero el solapamiento es considerable. El equipo de investigación de Exeter indica que más de 14 000 personas se pusieron en contacto con él; en su gran encuesta, los participantes con afantasía calificaron su memoria de «mala» con más frecuencia, y quienes tenían hiperfantasía, de «buena» (Zeman et al. 2020). Todavía no hay porcentajes exactos y científicamente contrastados sobre la frecuencia del SDAM en la afantasía.
Las personas afectadas cuentan que recuerdan los viajes, los cumpleaños y los hitos personales más como una «lista de hechos» que como una «secuencia de película». Esto no es patológico, pero puede resultar emocionalmente pesado para algunas personas que echan de menos la sensación de «revivir» sus recuerdos.
En los estudios, las personas con afantasía mencionan menos detalles propios del acontecimiento al describir sus vivencias (Milton et al. 2021; Dawes et al. 2022).
Fuentes de esta sección: Zeman, A., Milton, F., Della Sala, S. et al. (2020). Phantasia – The psychological significance of lifelong visual imagery vividness extremes. Cortex, 130, 426–440. doi:10.1016/j.cortex.2020.04.003 — Milton, F., Fulford, J., Dance, C. et al. (2021). Behavioral and Neural Signatures of Visual Imagery Vividness Extremes: Aphantasia versus Hyperphantasia. Cerebral Cortex Communications, 2(2), tgab035. doi:10.1093/texcom/tgab035 — Dawes, A. J., Keogh, R., Robuck, S. & Pearson, J. (2022). Memories with a blind mind: Remembering the past and imagining the future with aphantasia. Cognition, 227, 105192. doi:10.1016/j.cognition.2022.105192
Cuándo tiene sentido la ayuda profesional
La afantasía en sí no es motivo para buscar ayuda médica o psicoterapéutica. Pero hay tres situaciones en las que el apoyo profesional tiene sentido:
- Si el descubrimiento de la afantasía sacude la autoestima o la identidad: el asesoramiento psicoterapéutico puede ayudar a reencuadrar la propia forma de pensar.
- Si al mismo tiempo los síntomas de depresión, ansiedad, TDAH o autismo se vuelven una carga: no tratar la afantasía, sino abordar de forma específica esos síntomas.
- Si la afantasía apareció de repente (imaginación previamente normal): evaluación neurológica y psiquiátrica.
Importante: un diagnóstico de afantasía no es psiquiátricamente relevante. En el mercado terapéutico no existen «terapias de afantasía» serias — cuidado con los proveedores que prometen curas.
Terapia e imágenes mentales: qué puedes comentar
Algunos métodos de psicoterapia trabajan mucho con imágenes mentales, por ejemplo el imagery rescripting, la imaginación guiada o los ejercicios con anclajes visuales.
Si no puedes generar imágenes mentales, puedes decirlo al principio y comentar con tu terapeuta cómo abordar los ejercicios basados en imágenes. Una pregunta posible: «¿Cómo procede cuando alguien no puede generar imágenes mentales?»
Esta página no afirma nada sobre la eficacia de cada método en la afantasía.
Preguntas frecuentes
¿Tener afantasía significa que tengo autismo?
No. Lo que está respaldado son puntuaciones medias algo más altas en un cuestionario de autismo en grupos de voluntarios (Dance et al. 2021), no diagnósticos. Un diagnóstico de autismo requiere muchos otros criterios que no tienen nada que ver con la imaginación.
¿Las personas autistas tienen afantasía con más frecuencia?
Los resultados se contradicen. En una encuesta en línea a 121 adultos, los participantes autistas refirieron de media imágenes mentales menos vívidas (d = −0,44; King, Buxton & Tyndall 2024). Entre 327 personas con diagnóstico de autismo (según su propia declaración), en cambio, la afantasía visual no fue más frecuente que en un grupo de comparación (Arnold et al. 2026). Se trata de medias de grupos, no de personas concretas.
¿Está relacionada la afantasía con el TDAH?
No está aclarado: solo hemos encontrado un estudio revisado por pares, y se refiere a la afantasía adquirida y se basa en un cuestionario de cribado en lugar de diagnósticos (Gao, Nagai & Silvanto 2025).
¿Son más inteligentes las personas con afantasía?
No hay pruebas sólidas de ello, ni tampoco de lo contrario. La única comparación de CI que hemos encontrado procede de grupos pequeños, y los autores mencionan la diferencia entre las limitaciones de su estudio, no como un hallazgo sobre la inteligencia (Milton et al. 2021).
¿La afantasía empeora cuando aumenta la depresión?
En episodios depresivos graves, algunas personas refieren una reducción adicional de la viveza de su imaginería. En la afantasía de toda la vida, la depresión es un asunto aparte: la afantasía no la «amplifica».
¿Qué puedo decir sobre mi afantasía antes de una terapia?
Algunos métodos trabajan mucho con imágenes mentales, por ejemplo el imagery rescripting, la imaginación guiada o los ejercicios con anclajes visuales. Si no puedes generar imágenes mentales, puedes decirlo al principio y comentar con tu terapeuta cómo abordarlo. Esta página no afirma nada sobre la eficacia de cada método en la afantasía.
¿Dónde encuentro profesionales competentes?
No conocemos centros especializados en afantasía. Puedes preguntar antes a los terapeutas: «¿Cómo procede cuando alguien no puede generar imágenes mentales?»
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